Eugenia Tobal despierta pasiones en la telenovela ¨Mujeres de Nadie¨ en la pantalla del 13

Agosto 22, 2008 - Por Redacción · Publicado en Portada 

Este año se decidió por la televisión y en medio de amores desencontrados e infelicidades, Eugenia Tobal puso el condimento necesario para enardecer la segunda temporada de la tira de las 14.30 de Canal 13, Mujeres de Nadie, donde se pone en la piel de una sufrida enfermera entre dos amores. La misma que, con distinto elenco, había rechazado protagonizar el año anterior. “Adrián (Suar) me había llamado, pero el año pasado mi prioridad fue el teatro”, dice la chica que se la juega en la ficción de una triángulo amoroso. Y agrega: “Tenía la energía puesta en hacer Arlequín (la pieza dirigida por Alicia Zanca en el Teatro de la Ribera), que demandó tres meses de ensayo y tenía una gran exigencia física. Hubiese sido muy tortuoso, muy exigido haber hecho las dos cosas. Por eso ahora, más tranquila, estoy feliz con el trabajo que hacemos en la tira. Fue el tiempo ideal”, señala Tobal.

Para la actriz, éste es el período indicado para disputarse la pasión entre los personajes de Nacho (Juan Palomino) y Miguel (Christian Sancho). “Ella, por un lado, niega este amor porque quiere llevar a flote su matrimonio con Nacho, pero no puede porque la atracción por Miguel es más fuerte”, cuenta Eugenia de Cecilia, su personificación en Mujeres de Nadie.

“Ella trata de evitar todo tipo de acercamiento con su otro amor. Pero se le está complicando ocultar sus sentimientos porque siente que cada vez son más fuertes e intensos”, agrega de la trama de la novela que encara junto a Luisa Kuliok, Carlos Andrés Calvo, Laura Novoa y Carina Zampini, entre otros. “De alguna manera, la ingenuidad de Cecilia no le permitió ver que Bárbara, su amiga, le tendió una trampa e hizo que ella fuera directamente hacia donde se encontraba Miguel”, sostiene esta intérprete de la historia que la involucra por la pantalla del 13. En ella explora, por vez primera, los entretelones de una relación triangular. “Está bueno porque pasa de todo. Yo creo que las pasiones no se pueden controlar, son, suceden. El corazón tiene sus propias leyes y ante eso no hay mucho que hacer. O lo reprimís o seguís adelante. Y a veces tampoco la represión se puede controlar, te supera. Yo creo que eso es lo que, en parte, le pasa a Cecilia”, explica esta joven que, en la misma historia, también se vio involucrada en un vínculo lésbico a través del personaje de Laura Nova. “Pero, bueno, eso ya pasó, por suerte Virginia se dio cuenta que no era correspondida y está en otra historia”, relativiza Eugenia. “Yo encaro las relaciones de la misma manera. Son situaciones que están dentro del trabajo de una actriz. Te toca interpretar un papel de enamorada de un hombre, una mujer o dos hombres y uno tiene que actuar igual”, describe quien del mismo modo vivió un romance con Carolina Peleritti en 099 Central.

REGLAS PROPIAS

La chica que nació en Ramos Mejía hace 32 años y debutó en tevé en Montaña Rusa, tiene muy claro lo que quiere y lo evidencia. Pasó luego por tiras como Alas, Gasoleros, Primicias, Ilusiones, El Sodero de mi Vida, 099 Central, Malandras, Padre Coraje, Mujeres Asesinas, Se Dice Amor y Sos mi Vida, hasta llegar a Mujeres de Nadie y jugársela nuevamente. “No es algo que se logre de un día para otro, pero a esta altura tengo muy en claro lo que quiero hacer. Estoy satisfecha con lo que hago. Por suerte, puedo elegirlo”, dice.

Hace un tiempito protagonizó en cine Yo soy Sola, la película que marcó el debut de la realizadora argentina Tatiana Mereñuk. El filme presenta la historia de cuatro mujeres, cuatro amigas: Vera, Lina, Mara e Inés, cada una promediando los treinta años, con historias, miradas y aspiraciones distintas ante la vida. Eugenia, con 32 años, siente que le suceden las mismas cosas que ahora, tantas veces se retratan en una ficción. “Yo estoy a full con todo lo que les pasa a las mujeres de 30. Es una década distinta, donde las cosas que te suceden te marcan. Es el tiempo de la frase ‘ahora o nunca’, como tanto se dice. Siento que en la peli Yo soy Sola reflejamos un poco eso”, revela de la película que encarnó junto a Mara Bestelli, Olivia Molina y Moro Anghileri en la que se plantea el tema de la soledad, la falta de encuentro, la desilusión de lo que debería haber sido y no es en la generación que cruza el umbral hacia la adultez. “Empecé a aprender después de los 30, me siento mejor, más segura, más plena. Coincido en lo que nos pasa a todas las treintañeras, pero con el tema de la soledad, por suerte, no tengo problema. Estoy muy feliz en pareja hace bastante tiempo y me siento contenida y muy acompañada”, cuenta, por último, Eugenia Tobal, y el brillo de sus ojos concuerda con sus palabras.


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